
La única forma de llegar a Capri es por mar, ya que la isla no tiene aeropuerto propio. Sin embargo, hay numerosos ferries e hidrofoils que salen hacia la isla desde las principales ciudades de Campania como Nápoles, Sorrento, Salerno, Amalfi y Positano, además de las otras islas del archipiélago campano de Ischia e Procida. Durante la temporada invernal, las conexiones hacia la isla se reducen y la mayoría de los viajes salen desde el puerto de Nápoles.
Quienes llegan a Nápoles en avión o en tren pueden utilizar el servicio de autobús especial para acceder a los puertos de salida, que son Molo Beverello (desde donde salen los hidrofoils) o Calata Porta di Massa (desde donde salen los ferries rápidos y los transbordadores). Alternativamente, para quienes prefieren más comodidad, también es posible llegar al puerto de salida en taxi.
Si llegáis a Nápoles u otras zonas de Campania en automóvil o motocicleta, debéis saber que en temporada alta no está permitido llevar ningún vehículo de motor a la isla (con excepción de los residentes). La isla de Capri tiene dimensiones reducidas y su atmósfera especial la convierten en un lugar ideal para explorar a pie.

La City Card le permite ahorrar en transporte público y/o entradas a las principales atracciones turísticas.
